El flúor es un gran aliado en la odontología preventiva; es un mineral que fortalece y ayuda a la renovación del esmalte dental, ayudándonos a prevenir lesiones de caries.
El flúor al entrar en contacto con la hidroxiapatita del esmalte dental (que es la capa más externa del diente) inhibe la desmineralización y favorece la remineralización, creando un tejido más fuerte y resistente a los ácidos producidos por la placa dentobacteriana; ya que cuando estos ácidos pasan determinado tiempo en la superficie del diente empiezan a afectar el esmalte.
La aplicación de flúor es un procedimiento rápido, que se realiza después de una limpieza dental; previniendo tratamientos que nos puedan tomar horas en el sillón dental con procedimientos más extensos.
Es importante mencionar, la fluorosis dental, la cual es causada por la ingesta de una cantidad excesiva de flúor en los primeros años de vida. Esta afecta la superficie de los dientes, de forma leve, moderada a grave y puede ser resultado del consumo de agua fluorada, que en algunas zonas geográficas está presente en altas concentraciones.
Conclusiones
El flúor tiene muchas ventajas en nuestros dientes y para que éstas sean mejor aprovechadas debemos tomar en cuenta que las aportaciones del mismo deben ser administradas de forma controlada y adecuada. Dicho esto, es recomendable visitar a nuestro dentista cada 4 a 6 meses e informarnos de la cantidad y concentración de flúor que nuestros dientes, y aún más importante, los dientes de nuestros hijos necesitan para prevenir lesiones de caries.
¡Así que no lo dudes y pasa hoy mismo por nuestra clínica!
