Visitar regularmente un odontólogo puede hacer mucho más de lo que te imaginas por ti. Además de ayudarte a tener una bonita sonrisa, consigues controlar o evitar muchas molestias y enfermedades que pueden derivar en problemas importantes para tu salud bucal y también general.
Cuidar tu higiene oral es primordial para conseguir una buena salud bucal y además una primera barrera preventiva contra enfermedades que pueden llegar a afectar todo el cuerpo.
Factores que afectan tu salud bucal
La boca está constituida por dientes, encías, membranas mucosas, glándulas salivales y hueso. La boca es la vía de entrada al resto del cuerpo de los nutrientes, bacterias, virus y hongos. Hace parte del sistema inmune y juega un rol importante en la atención primaria. Cuidar la cavidad oral y mantener una buena higiene oral hace parte de una buena salud general.
¡Existe una relación entre la salud oral y la salud general como no tienes idea!
- Tabaco: El tabaco es el principal factor de riesgo del cáncer de oral, además de estar detrás de otros muchos cánceres y problemas de salud.
- Alcohol: El alcohol favorece la aparición de cáncer oral, además de estar detrás de otros muchos problemas y enfermedades.
- Bebidas azucaradas: Las bebidas azucaradas y carbonatadas aumentan el riesgo de caries y erosiones dentales debido a que aumentan la acidez de tu boca.
- Piercings: Los piercings son otro de los factores de riesgo para la salud bucodental a tener en cuenta ya que pueden erosionar los dientes, exponerlos a traumatismos y dañar o provocar patologías en los tejidos blandos.
Sinónimos de que NO cuentas con una buena salud bucal
- Encías inflamadas o ensangrentadas
- Dolor de dientes
- Acumulamiento de sarro
- Cambios en tu lengua
Mantener una boca sana, para sentirse sano.
Una de las cosas más importantes que cada uno de nosotros podemos hacer por nuestros dientes y encías, es mantener una correcta higiene bucal. Como hemos mencionado anteriormente, la buena salud oral es esencial para nuestro bienestar general.
Los cuidados diarios ayudan a buena salud bucal y a prevenir problemas posteriores dolorosos paralizando o impidiendo posibles infecciones:
- Cepíllate los dientes en profundidad al menos 3 veces al día, después de cada comida.
- Utiliza el hilo dental para eliminar los restos de comida que han quedado entre los dientes incluso tras el cepillado.
- Utiliza productos dentales con fluor, y recuerda usar enjuague bucal al menos dos veces al día.
- Vigila tu alimentación. Apuesta por una dieta equilibrada y evita picar entre horas.
Y, por supuesto, no dejes de visitar periódicamente a tu dentista para prevenir y curar. Es importante que recuerdes que una limpieza profesional es un complemento de una buena rutina de salud bucal, y te ayudará a cepillar las zonas difíciles a las que nuestro cepillado diario no llega.
