¡Los dientes sanos son importantes para la salud general de un niño! Sin embargo, las necesidades no son las mismas en los recién nacidos como en los niños de mayor edad.
A continuación te presentamos unas pautas muy importantes de higiene bucal que deben seguirse en las distintas etapas de desarrollo de la cavidad bucal de los niños para lograr un objetivo común: la eliminación del biofilm dental (placa bacteriana) para que tus niños tengan unos dientes sanos y fuertes.
Recomendaciones de higiene bucal en las diferentes etapas infantiles
0-2 años. Erupción de los dientes temporales
El proceso de erupción de los dientes de tu niño suele comenzar a sus 6 meses de vida y terminar sobre los 2 años de edad y su dentición temporal (dientes de leche) está formada por un total de 20 dientes.
- La higiene bucal de tu niño debe comenzar desde antes de que aparezcan sus primeros dientes. ¡Sí! Aunque a tu bebé aún no le hayan brotado sus dientes, se recomienda limpiar sus encías con una gasa humedecida o con un dedal de silicona después de cada toma. Los geles y bálsamos para aliviar las molestias de la erupción que existen en el mercado ya NO son recomendadas.
- Por otro lado, cuando erupcione el primer diente de tu niño, es recomendable llevarlo con un odontopediatra quien controlará la correcta erupción de sus dientes, tanto factores como la oclusión o la alineación, y se anticipará a cualquier trastorno o patología bucal como la detección temprana de caries.
El cepillado a esta edad deben realizarlo los padres (o el adulto que esté cuidando del bebé). Se recomienda utilizar un cepillo infantil adaptado a la mano del adulto y a la boca del bebé, con filamentos ultrasuaves que logren una correcta higiene a la vez que respeten las encías y los dientes.
2-6 años. Dentición temporal y adquisición de hábitos de higiene bucal.
En este periodo tu niño ya tiene todos los dientes de leche, y se aconseja ir integrándolo a realizar su higiene bucal y a comprender la necesidad que conlleva hacerlo pero sigue siendo en mayor parte responsabilidad de los padres. Para ello, lo más importante es crear el hábito.
- Se recomienda que el niño comience a practicar el cepillado él mismo y con ayuda de los padres, al menos dos veces al día (mañana y, sobre todo, noche) o preferiblemente después de las comidas, e intentando conseguir la duración de dos minutos.
- Para ayudar a adquirir el hábito de cepillado a tu niño existen ciertos recursos, como multitud de aplicaciones, juegos, canciones, etc.
- Para un cepillado óptimo, el cepillo debe estar adaptado a la mano y la boca del niño, con un cabezal muy pequeño, que permita llegar a todas las zonas de la boca, y con filamentos suaves, que respeten dientes y encías.
El cepillo tiene que ser manejable también para los padres, que deberán repasar diariamente el cepillado de los niños (hay que tener en cuenta que el niño probablemente no será totalmente eficaz en la eliminación del biofilm dental). Existen reveladores de placa para ayudar a mejorar la técnica de cepillado.
6-12 años. Erupción de los dientes definitivos.
A esta edad ya comienza la erupción de los dientes permanentes en un proceso que termina en torno a los 12 años.
Durante esta etapa los niños tienen una dentición mixta, o sea, conviven los dientes de leche con los dientes permanentes. La dentición definitiva está formada por 32 dientes, contando con los terceros molares o muelas del juicio, que erupcionan a partir de los 18 años o incluso no erupcionan nunca.
- La principal patología en esta edad sigue siendo la caries. Se recomienda utilizar un cepillo adaptado para el manejo por parte del niño, con un cabezal pequeño de filamentos suaves y un cuello estrecho que permitan llegar a todas las zonas de la boca.
- Respecto al gel dentífrico, es aconsejable revisar la concentración de flúor que debe ser de 1100 PPM o mayor y la cantidad a utilizar sería proporcional al tamaño de un chícharo o grano de frijol, puesto que todos los dientes, aunque no hayan erupcionado, ya están formados.
- Programar una visita al odontopediatra.
- El cepillado debe continuar siendo supervisado por los padres y repasado cuando sea necesario hasta aproximadamente los 8-9 años, cuando los niños ya tienen desarrollada su motricidad fina.
Es importante seguir vigilando que tu niño realice con cuidado y con la técnica correcta el cepillado de sus dientes.
Por último, y no menos importante. ¡No olvides agendar visita con un odontopediatra para tu niño! La niñez es la etapa más importante en la cual comenzar buenos hábitos dentales y crear hábitos para todo el periodo de vida del ser humano.
